Los fondos diversificados, o fondos multiactivo, permiten invertir en varias clases de activos financieros (acciones, obligaciones, divisas, etc.) y así repartir mejor los riesgos que asume el inversor.
Hay varias formas de hacer crecer los ahorros. La más directa es invertir comprando uno mismo un activo financiero (por ejemplo, una acción) y gestionando la inversión a lo largo del tiempo (conservando la acción, comprando otra, vendiéndola). Esto puede llevar mucho tiempo y requerir unos conocimientos y un acceso a los mercados financieros que no todo el mundo tiene (por ejemplo, invertir en una empresa asiática que no conoce puede ser arriesgado para un inversor europeo). Por ello, puede resultar más eficiente invertir en fondos de inversión gestionados profesionalmente.
Entre estos fondos, hay productos que ofrecen posibilidades de diversificación a los inversores, los llamados fondos «diversificados» o «multiactivo». ¿Qué son estos fondos? ¿Cómo funcionan? ¿O por qué puede merecer la pena invertir los ahorros en ellos? Todas estas son preguntas que un inversor puede plantearse legítimamente. Encuentre aquí algunas respuestas a estas preguntas:
¿Qué es un fondo diversificado o multiactivo?
Un fondo que combina varias clases de activos financieros. A diferencia de los fondos especializados en una única categoría de productos financieros (por ejemplo, los fondos de renta variable que invierten únicamente en acciones de empresas que cotizan en bolsa), se dice que un fondo está «diversificado» cuando invierte en diferentes categorías (o clases) de activos financieros: acciones bonos, divisas, mercados de divisas, materias primas, etcétera. Todos estos activos no fluctúan de la misma manera a lo largo del tiempo, ya que sus precios pueden depender de distintos factores.
Los fondos multiactivo permiten así mezclar en una misma cartera varios activos financieros con riesgos diferentes:
activos con un perfil de riesgo bajo: por ejemplo, productos de divisas, préstamos a corto plazo emitidos por empresas en forma de pagarés, certificados de depósito, etc. Como esta deuda es amortizable a corto plazo, presenta un riesgo limitado pero, como contrapartida, ofrece una rentabilidad más baja para el inversor;
productos más arriesgados: es el caso de la renta variable o las materias primas, que son más volátiles ( es decir, tienen una mayor amplitud de variaciones de precios), pero cuyo potencial de rentabilidad es también mayor.

¿Por qué invertir en un fondo multiactivo?
Para gestionar mejor los riesgos. Los fondos multiactivo se basan en el principio básico de la gestión de carteras de «no poner todos los huevos en la misma cesta». Al multiplicar el número y la naturaleza de los vehículos de inversión, el objetivo no es solo buscar la mejor relación rentabilidad/riesgo1 sino también, y sobre todo, repartir los riesgos financieros.
Combinando activos con mayor o menor riesgo en una misma cartera, el inversor trata de limitar el riesgo de pérdida de capital. Cuando los activos de riesgo bajan, esta caída puede verse compensada, parcial o totalmente, por la subida de otros activos de la cartera. Por ejemplo, la pérdida de capital generada por una acción puede compensarse con los intereses recibidos de un bono. En resumen, los fondos multiactivo contribuyen a mitigar los efectos de la volatilidad de los activos de riesgo.
¿Cómo elijo en qué fondo multiactivo invertir?
La estrategia de diversificación consiste en realizar arbitrajes entre distintos vehículos de inversión. Para ello, debe evaluar su perfil de inversor, que puede ser conservador, equilibrado o dinámico.
A partir de la evaluación de su situación, su edad, sus ingresos, su horizonte de inversión, su propensión al riesgo y sus objetivos, podrá elegir el producto que más le convenga, desde fondos de asignación defensiva hasta fondos dinámicos.
Dependiendo de la categoría de los fondos multiactivo, la asignación a clases de activos es diferente. Un fondo diversificado conservador tendrá proporcionalmente más activos de poco riesgo que activos de riesgo. Por ejemplo: un 45% en deuda pública, un 35% en productos de divisas y un 20% en renta variable. Por el contrario, un fondo dinámico podría invertir un 20% en deuda corporativa, un 40% en renta variable y otro 40% en materias primas.
Lo que propone Carmignac:
Para responder a las distintas necesidades de sus clientes que desean invertir a largo plazo, Carmignac ha desarrollado una gama de fondos diversificados. Pionera en este ámbito, Carmignac ofrece varios productos basados en un enfoque global, flexible y complementario en cuanto a activos financieros y estrategia.
